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El pasado día 18
de noviembre de 2008, asistí al espectáculo que ofrecieron las Bellydancesuperstars
(desde ahora BDSS) en Madrid, aquí os dejo mi crítica, que pretendo desde todo
los ángulos que sea constructiva, y no voraz y venenosa, aunque esto último sea
lo primero que me sale cuando pienso en ello…
Empezaré por el
principio, la compra de las entradas:
Yo tenía
entendido que venían a España con el espectáculo “Babelesque”, que es lo que se
anunciaba en su web. Después de mucho buscar, porque no fue fácil, ya que desde
la web linkeaban a la web del promotor en España, encuentro que las entradas se
venden exclusivamente en El Corte Inglés, más allá de la opinión que me merece
esta multinacional, pienso: “está bien, las compro allí sin problema”.
Primera sorpresa:
38 €. El precio medio de los espectáculos en España es de 20, 25… como mucho de
30. Entiendo que son mucha gente que mantener, y todo el resto, pero me parece
una pasada el precio, simplemente. Hago el esfuerzo, mental y económico, porque
no es que yo ande muy repleta de dinero que digamos, y ahorro para poder
comprar dos entradas, mi chico y yo. Solución constructiva, aunque utópica:
reducir un poquitín el margen de beneficio y ajustar el precio de las entradas.
Si tan sólo hubiesen costado 30 € (que ya es dinero), hubiese estado mucho
mejor…
Segunda sorpresa:
es espectáculo se vende como “Bellydance”, y no como “Babelesque”. Las entradas
no admiten devolución, y tenía miedo de estar equivocándome de espectáculo, con
lo cual, no las compro en el momento, y me vuelvo a casa a comprobar todos los
datos (día, hora, lugar…), para estar un poco más segura de lo que compraba…
Solución constructiva: coordinación entre compañías de danza y empresas promotoras,
organizadoras, vendedoras, etc….
Segunda parte, el
teatro:
Llegado el día
del espectáculo, voy al teatro Compac Gran Vía (odio que a los Teatros les
pongan nombres de marcas comerciales, remito al libro “No Logo” de Naomi Klein,
para conocer las razones). Decía, voy al teatro dónde estábamos citados, y una
vez dentro, y antes de comenzar el espectáculo me doy cuenta, de que es un
teatro para representaciones teatrales, con un escenario medianito, y con poco
graderío en el patio de butacas. Tenía la fila 8 o por ahí, y no soy bajita (me
compadezco de las bajitas que fuesen), y lo pasé mal para verlo. Si no hubiese
estado con la cabeza bien bien estirada, es decir, si hubiese estado sentada en
una posición normal y cómoda, sólo podría ver a las bailarinas de
rodillas-muslos, para arriba. Este teatro para teatro será buenísimo
(desconozco acerca del tema), pero para danza, no lo es. Solución constructiva:
Búsqueda de otro teatro, por ejemplo: Teatro de Madrid, lo que hubiese sido
ideal (tiene como 800 butacas, un gran escenario y sus butacas están dispuestas
exageradamente en gradas, lo cual hace el espectáculo visible para todo el
mundo.
El espacio entre
butacas era muy pequeño y me sentí como en clase turista a precio de clase
ejecutiva… No hay solución para eso, lo sé…
Tercera parte, el
espectáculo:
Continuará…
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